Julio 2009
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¿Buscas la protección de Dios al comenzar el día? Enviar esta meditación

Salmo 5:1-3
"Escucha, oh Jehová, mis palabras; considera mi gemir. Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a ti oraré. Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré."


Un artículo escrito por el periodista norteamericano Herb Caen dice: "En Africa todas las mañanas despierta una gacela. Ella sabe que debe correr más rápido que el león más rápido, o de lo contrario la matan. También todas las mañanas despierta un león. El sabe que debe correr más rápido que la gacela más lenta, o si no se muere de hambre. No importa si eres león o gacela; cuando sale el sol, más vale que corras".

El gran predicador inglés Charles Spurgeon escribió: "Si no estás buscando a Dios, el diablo te está buscando a ti". No debemos esperar hasta que Satanás nos ataque para pensar en la estrategia que vamos a usar para escapar de sus planes destructivos para nuestras vidas. Debemos buscar al Señor temprano, concientes de que el "el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar." (1 Pedro 5:8).

En el pasaje de hoy, el rey David expresó la necesidad que tenía de la ayuda diaria de Dios, y temprano en la mañana acudía al Señor en oración, buscando su dirección y protección. Todo creyente en Cristo está, quiera o no quiera, involucrado en una guerra espiritual diaria. La Biblia dice en Efesios 6:12 que "no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes." Nuestra guerra no es contra seres humanos (de carne y hueso) que nos causan problemas, sino contra Satanás y sus demonios que se mueven en el mundo espiritual usando esta gente y las circunstancias en contra nuestra. Por lo tanto no podemos darnos el lujo de empezar el día complacidamente como si no existiera ningún peligro.

Estando David en el desierto de Judá, huyendo de Saúl y su ejército que lo querían matar, escribió el Salmo 63, en el cual expresa el clamor de su corazón a Aquel del cual podía recibir la ayuda que necesitaba en tan difíciles momentos. Dice el versículo 1: "Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti..." Y continúa en los versículos 8 y 9: "Mi alma está apegada a ti; tu diestra me ha sostenido. Pero los que para destrucción buscaron mi alma caerán en los sitios bajos de la tierra."

David se levantaba de madrugada a buscar el rostro de Dios y clamar a él. No debemos empezar ningún día sin estar concientes de nuestra urgente necesidad del Señor. Fortalecernos espiritualmente por medio de la lectura de la Biblia y la oración diariamente, y someternos al cuidado y protección de Dios es la única manera de estar preparados para los ataques de Satanás. Dice Santiago 4:7: "Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros."

¿Quieres tener un día de victoria? Dios dice en Proverbios 8:17: "Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan." Busca el rostro del Señor temprano en la mañana. Deléitate en su presencia, y hazle saber que tú deseas antes que cualquier otra cosa en el día, tener un tiempo de comunión con él y compartir tus tristezas y tus alegrías, tus planes y tus preocupaciones, sabiendo que él te ama y te escucha.

ORACION:
Querido Padre, yo entiendo que necesito tu dirección y tu protección en esta vida de constante lucha. Ayúdame a estar conciente de que ninguna de mis responsabilidades o las demandas que haya sobre mí son mayores que la necesidad de cultivar mi relación contigo. Que yo pueda establecer mis prioridades de manera que cada día sin falta pase un tiempo de intimidad contigo. Te doy gracias por el privilegio de comenzar mi día en tu presencia. En el nombre de Jesús, Amén.