Agosto 2008
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Dios te habla, ¿estás escuchando? Enviar esta meditación

Salmo 81:8-16
“Oye, pueblo mío, y te amonestaré. Israel, si me oyeres, no habrá en ti dios ajeno, ni te inclinarás a dios extraño. Yo soy el Señor tu Dios, que te hice subir de la tierra de Egipto; abre tu boca, y yo la llenaré. Pero mi pueblo no oyó mi voz, e Israel no me quiso a mí. Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; caminaron en sus propios consejos. ¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, si en mis caminos hubiera andado Israel! En un momento habría yo derribado a sus enemigos, y vuelto mi mano contra sus adversarios. Los que aborrecen al Señor se le habrían sometido, y el tiempo de ellos sería para siempre. Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo, y con miel de la peña les saciaría.”


Muchos se preguntan si Dios todavía le habla a la gente. Si consideramos el pasaje de hoy, ("¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo...” ), entenderemos claramente que Dios siempre está muy interesado en hablarle a su pueblo. El quiere que la gente escuche, por lo tanto debe estar hablando. Aunque en este Salmo, Dios le está hablando principalmente al pueblo de Israel, puedes estar seguro que su voz todavía guía, disciplina, alienta y da seguridad a sus hijos. Toda persona que ha aceptado a Jesucristo como Salvador es hecho hijo de Dios (Juan 1:12), por lo tanto está incluido entre aquellos a los que Dios desea dirigirse.

Generalmente hay cuatro razones por las que Dios nos habla:
• Dios desea tener comunión con nosotros, su más preciosa creación, y nos ama tanto como amó a los santos de la Biblia.
• Dios sabe que nosotros necesitamos una dirección clara en un mundo tan difícil.
• Dios sabe que sus hijos necesitan su protección, su consuelo y su provisión tanto como lo necesitaron Abraham, Moisés, María, Pablo y tantos otros hombres y mujeres de la Biblia.
• Dios quiere que nosotros le conozcamos íntimamente.

Pero, ¿cómo sabemos que Dios nos está hablando?

En la actualidad Dios usa, principalmente, cuatro maneras de comunicarse con nosotros:
• Dios habla a través de su Palabra, la cual es “viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos.” (Hebreos 4:12).
• Dios habla a través de su Santo Espíritu, el cual da testimonio a nuestro espíritu.
• Dios nos habla a través de otras personas.
• Dios nos habla a través de las circunstancias, las cuales él mueve de forma providencial.

Cuando Dios nos habla, El siempre tiene algo específico que decir. El tiene planes para nuestras vidas y su deseo es que lleguemos a la meta que ha dispuesto para nosotros.

Al hablarnos, el Señor espera que nosotros:
• Entendamos y aceptemos su verdad.
• Seamos transformados conforme a esta verdad.
• Seamos capacitados para comunicar la verdad a otros.

Si queremos disfrutar de una vida de victoria, llena de la paz y el gozo del Señor, tenemos que escuchar sus instrucciones y obedecerlas, aún en contra de nuestros deseos. El pueblo de Israel se caracterizó por su desobediencia, por eso los israelitas se perdieron muchas bendiciones de Dios. El pasaje de hoy nos habla de las consecuencias de sus actos. También en Isaías 48:18, el Señor les dice: “¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar.”

Busca el rostro de Dios diariamente por medio de la oración y la lectura de su Palabra. Lee la Biblia con expectación, esperando esa respuesta, ese consejo, ese aliento que tanto necesitas. Pide al Señor que te de discernimiento espiritual para escuchar su voz, y entender y aceptar su verdad, sabiendo que este es el primer paso para llegar a ser un instrumento en los planes que él tiene para tu vida, los cuales redundarán en bendiciones para ti y tu familia.

ORACION:
Padre santo, yo anhelo escuchar cuando me hablas, y así poder unirme a ti en los planes que tienes para mi vida. Dame discernimiento espiritual para entender con claridad tus instrucciones y aumenta mi fe para obedecerte en todo, y que tu nombre sea glorificado en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.